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Libertador Morales, la analogía del héroe – agente del caos o el caso del “Moto taxista Amigable”

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Como caracteriza a casi todas las películas que rondan el género de comedia de este país, el manejo de situaciones cotidianas entre estereotipos y algunas expresiones típicas (sic.) resultan bastante graciosas y hasta simpáticas sin necesidad de caer en ironías ni de salir del cine y darse cuenta del lapsus que cuando la gente dice “Ño’e la madre” te da mucha risa.  Sobre los personajes, no hay ninguna actuación que sorprenda o llame la atención, es decir, hay escenas y momentos que crees estar viendo un sketch de “Bienvenidos”. ¿Qué esperaban? Como Monty Phyton es a la comedia inglesa, “Ño’e la madre” es a nosotros. Y no, no me parece algo malo.

En la imagen: Efterpi Charalambidis

Ya con estos aspectos de un lado, el filme, primer trabajo escrito y dirigido por Efterpi Charalambidis, incluye en su discurso el ya repetitivo tema de la delincuencia, aunque tratado de una forma distinta a lo que los distintos realizadores nos han mostrado durante las últimas décadas. Como ya varios críticos han señalado, LM no cae en las fuertes y controversiales y más violentas, como el abuso de drogas, el asesinato o la brutalidad y la opresión y el abuso de poder. Más bien busca explotar toda clase de nuevos y viejos estereotipos aplicados en una situación bastante simple, pero para nada carente de verosimilitud.

Libertador Morales (Rafael Gil), el protagonista, es un ex policía que se dedica al moto taxismo. Su nombre épico no parece una casualidad, y es que Libertador es un obsesionado enfermizo de la figura de Simón Bolívar y sus pensamientos –quiero decir, a la que nos tienen acostumbrados las escuelas y políticos-, a tal punto que su amor por la moral y las buenas costumbres hacen de él un personaje tan atípico que el hecho que sea un moto taxista es tan caricaturesco que raya en la ridiculez total.

La analogía que nos presenta Charalambidis es bastante incómoda de asimilar. En mi caso, me costó muchísimo identificarme con Libertador Morales una vez la directora lo presenta, porque simplemente es muy difícil el ejercicio de reconocer que un moto taxista sea respetuoso y buen conductor –y que alguien que haya manejado en Caracas me lo niegue-; y esto parece ocurrir dentro de la película, porque hasta los clientes a los que Libertador les hace la carrera se obstinan de la rectitud del moto taxista y prefieren al otro pana que los lleve más rápido, aunque se coma la luz. Y me permito tomarme unas líneas fuera de tópico para reflexionar sobre el oficio del moto taxista:

Al parecer esta tarea implica que no existe la ética ni el respeto honesto de las leyes de tránsito y menos el respeto por los demás conductores, tal vez no intencionalmente, pero como parte de la dinámica y la agitación de las calles citadinas, las motos son una especie de válvula de escape que soluciona la ansiedad de algunos de llegar más rápido de un lugar a otro. Y así  nuevamente apelo a quienes han usado alguna vez el servicio del moto taxista, como cuando vas tarde a la universidad o al trabajo: aunque seas el parrillero, muy poco importa a quién te lleves por el medio o cuantos retrovisores tumbes –mala leche-, solo quieres llegar –claro, hay límites, como llegar vivo y en una pieza, por ejemplo-.

Que Morales sea un moto taxista no es algo casual. Charalambidis nos presenta al héroe y al ciudadano must be (contrario al wanna be), vestido de agente del caos citadino. ¿Y porqué Libertador Morales es moto taxista? Se había dicho anteriormente que también era ex policía, y aunque el guión no nos especifica las razones exactas de su salida del cuerpo, es posible que lo ocasione su pasado oscuro y los demonios internos devenidos del asesinato de su esposa después de un atraco, y la culpabilidad por no haber logrado salvarla, aunque su trabajo era básicamente impedirlo. Es así como se construye un Libertador que internamente siente frustrado e inútil, dolido por haber perdido su esposa, que decide entonces dejar la policía, pero por tener familia que mantener, trabaja una moto. Sin embargo, dentro de sí, en Morales aún está la identidad de un oficial, apegado a las leyes y a los reglamentos establecidos; y la identidad de un ciudadano, respetuoso de su prójimo y trabajando por la construcción de una sociedad digna, identidad que externaliza con su obsesión y uso de la figura y el simbolismo y patriotismo de Simón Bolívar.

La Parroquia, comunidad ficticia en la que Libertador vive, está siendo azotada por un grupo de malhechores, liderados por Chaparro (Yugui López), que se dedican a robar los comercios de la zona. Debido a que la policía, específicamente bajo el control del comisario Linares (Jean Polanco), en complicidad ignora las denuncias con rodeos y protege el delito, parece necesario que alguien tome cartas en el asunto. Al descubrir el complot y ser amenazado para no revelar nada, Libertador asume la responsabilidad de tomar cartas en el asunto, y crea, con la ayuda del mendigo alias Palo de Agua (Alberto González) un justiciero anónimo que frustrará las acciones de Chaparro y su banda. Frente al ciudadano modelo que es Libertador, un idealista y protector de la sociedad, la figura de la autoridad que presenta este universo fílmico es todo lo contrario. Es así como se justifica, en este caso, que Libertador asuma un rol, si bien fuera de la ley, que protege a la comunidad. Violar la ley para que se cumpla es la premisa del justiciero. El enemigo contra el que se tiene que luchar no solamente es Chaparro y su banda, si no la corrupción dentro de los organismos del estado que no cumplen su papel. Charalambidis acierta muy bien al construir esta situación: El descontento de la comunidad hacia el hampa no puede ser resuelto a través de la policía, porque la policía está vendida. La solución solo parece ser el Justiciero, que rápidamente se gana a la comunidad, aunque esté fuera de la ley.

Así se desarrolla el filme, con la analogía de Violar la ley para que la ley se cumpla. Pero también encontramos a un Libertador que intenta ser padre de un hijo problemático (José Manuel Suarez) y que quiere restablecer su vida y comenzar una nueva relación, esta vez con Daisy (Alba Valvé), que también tiene un pasado algo oscuro, y un hijo de frágil estado de salud, sin dejar de lado que como buen vecino, Libertador trabaja por las necesidades de la comunidad y anima a sus compañeros y amigos a hacer lo mismo.

Excelentemente ideada, pero podría-hacerse-mejor realizada, Libertador Morales: El Justiciero es la primera producción nacional en estrenarse este año gracias a la Villa del Cine. Puedo escribir con una gran sonrisa en la cara, que, para lo que me esperaba, estamos mejorando. (: Próximamente, el cine venezolano apuesta por dos grandes producciones como lo son Zamora, de Chalbaud, y Boves, el Urogallo, de Lamata. De ambas, es Boves, el urogallo la que más me emociona y tengo muchas buenas expectativas. ¡Vamos, Lamata, no me falles! :D

Este es el trailer oficial de Libertador Morales: El Justiciero

Las imágenes cortesía de Blogacine

Written by Cristian Hernández

septiembre 8, 2009 at 21:37

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Corto: Poser. Ruben Barrientos & Cristian Hernández

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Les cuento. Junto a Rubén, un buen amigo de hace años, decidí incursionar en la cinematografía y éste es nuestro primer trabajo en conjunto. No es la gran cosa, pero por algo se empieza, y el plan es aprender. (:

Ruben ha hecho otros videos anteriormente, que pueden visualizar en su perfil de Youtube.

Justo ahora estamos junto a otros amigos en grabación de un nuevo cortometraje, que publicaré próximamente en este espacio.

Written by Cristian Hernández

agosto 12, 2009 at 03:41

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Spike Lee y Do the Right Thing en Caracas

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El pasado viernes 24 de julio, el cineasta, autor y director norteamericano Spike Lee visitó la capital venezolana para participar, según los organizadores, “en una conferencia sobre cine, política y autodeterminación”, patrocinada por la Alcaldía Bolivariana de Libertador en el marco de la semana aniversario de Caracas. El evento se llevó a cabo en la Cinemateca Nacional en el Museo de Bellas Artes, que desde muy temprano rebasó y dobló su capacidad de aforo, a pesar que la promoción de la visita del director fue un completo rumor. A las 10 am comenzaron las actividades con la proyección de la obra prima del director: “Do the Right Thing”, filme que justamente el pasado 30 de junio cumplió 20 años desde su estreno. Al equipo de Corriente Alterna le tocó sentarse en el suelo de la cinemateca para Disfrutar (Disfrutar con MAYÚSCULAS) de la proyección.

Para los que no han visto el filme, Do The Right Thing se interna en las interrelaciones de los habitantes de un barrio de Brooklin. Aunque en su mayoría casi todos son negros, los italianos, latinos y asiáticos también hacen vida en la comunidad, vigilados constantemente por la policía blanca. Lee demuestra en su discurso fílmico que las diatribas y las tensiones sociales ligadas a la identidad racial –afloradas por unos personajes estereotipados completamente hilarantes y realistas (un viejo borracho con reminiscencias de sabio, una vieja chismosa, un nacionalista negro, latinos amantes de la salsa, italianos orgullosos de su nacionalidad, asiáticos que se matan trabajando en un abasto, etc.)-, pueden traer horrorosas e injustas consecuencias si se manejan de forma inconsciente y egoísta.

En medio de aplausos finalizó la proyección. En escena entró el director estadounidense. Al reconocerlo el público estalló en gritos de júbilo (y en algunos, gritos de fan enamorada). Spike se paró al frente, y con un español machucado dijo: “¡Huola, Caruacas! Stoy muy feeliz distar aquí”. A continuación nos dio las gracias por haberle proveído a su ciudad, Nueva York, del mejor pitcher zurdo de todas las Grandes Ligas, el venezolano Johan Santana (aunque él es fanático de los Yankees). Después de ganarse a todos con su inmenso carisma y buen humor, Spike Lee explicó la dinámica del evento. “Responderé sus preguntas. Pero por favor les pido, preguntas precisas e inteligentes. Veo que la mayoría de ustedes son jóvenes ya crecidos. No tengo la respuesta para la paz mundial, el Sida, la pobreza ni la salida al tercermundismo”. (Quizás la mitad del auditorio perdió las ganas de participar).

“Antes de responder sus preguntas –dijo Spike- tengo que hablarles de alguien que nos dejó recientemente”. Se refería a Michael Jackson. Le contó al público la experiencia que tuvo con el “Rey del Pop” al dirigir en el año 1997 el video “They Don’t Care About Us”, grabado en las favelas pobres de Brasil. “Un día recibí una llamada de Mike, y pensé que me estaban jugando una broma”, cuenta Lee. Para él, Jackson era un visionario como pocos, “¡Tenía ideas grandiosas! Era muy humilde y dispuesto a cualquier cosa”. El director cuenta que Jackson aceptó sin ningún problema viajar a un lugar tan lejano y a dejar participar a las comunidades pobres y al grupo de tambores de las favelas en el video, e incluso agregar el sonido de los tambores a la canción original, lo que no se acostumbraba a hacer en un trabajo de ese género. Seguidamente se proyectó a los presentes una versión extendida de dicho video musical, un excelente montaje de muchísimas imágenes de Michael Jackson cantando y bailando entre las calles de la favela y compartiendo con sus habitantes.

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Se abrieron entonces las preguntas. Entre dudas y curiosidades sobre sus filmes, su trabajos y las películas que le gustaría realizar al director, Lee se demostró muy amable y contento de responder las preguntas que venían del público. Una que otra impertinencia de parte de la prensa o preguntas fuera de lugar, un gallo que puso sobre la mesa el tema político, incluso personas que querían hablarle en ingles sin conocerse el verbo to-be, llegaron a incomodarlo, pero aún así permaneció durante poco más de una hora riéndose con la gente. Lee expresó que desde pequeño fue criado con la mentalidad de la excelencia: “Mis padres me enseñaron que la discriminación no perdona, por lo tanto, todo debía hacerlo diez veces mejor que los demás para lograr que ningún tipo de preferencia en mi contra me detuviera”. Intenso e inspirador, ¿verdad?

Las películas de Spike Lee siempre van ligadas, directamente o no, hacia los conflictos etno raciales y clasistas, ni hablar de políticos. Sus personajes, llenos de hilaridad y simpatía, se pasean por los estereotipos más comunes y realistas, y sus excelentes guiones están cargados de crítica y sarcasmo visceral y maldito rayando en lo bizarre. Lee es uno de esos directores que tocan temas que incomodan a muchos, al contar de formas que incomodan a los que todavía no lo están. El estilo narrativo del director estadounidense es su marca personal más particular, al utilizar formas literarias y discursivas e incluso trucos visuales y de cámara en las que introduce violentamente al espectador en la trama. El característico monólogo hacia la cuarta pared (hacia la cámara), presente en la mayoría de sus filmes, juntado con los movimientos de cámara y el desplazamiento conjunto del personaje, como si flotara, es alucinante y para efectos de la trama, genial.

Entre sus filmes más conocidos está la biografía al líder político y social negro “Malcom X” (1992), interpretado magistralmente por Denzel Wahington, que repite con Lee como director en la excelente “Inside Man “(2006), una historia acerca de un magistral y hermoso robo perfecto a un banco en la ciudad de Nueva York. La proyectada “Do The Right Thing” (1989) que cumple 20 años, “Jungle Fever” (1991) sobre el romance interracial; la excelente “Summer of Sam” (1999), sobre el asesino en serie que acosó a Nueva York en el verano de 1977 y la reciente película bélica “Miracle at St. Ana” (2008), sobre un batallón de soldados negros que queda atrapado entre las líneas nazis durante la Segunda Guerra Mundial en alguna parte de Italia. Entre otros, sin dejar de mencionar la satírica trama de “Bamboozled” (2000), que es para quien les escribe el filme más fuerte y controversial de Spike Lee, y quizás el favorito. Lee también ha trabajado a través de sus documentales, y es allí donde es más enfático en sus fuertes críticas. “When the Levees Broke: A Requiem in Four Acts” (2006) es una fuerte bofetada al gobierno estadounidense sobre su pésima actuación frente a los eventos consecuentes del huracán Katrina en Nueva Orleans.

Al final del evento, Spike saludó a todos y se bajó de la tarima. Fue imposible evitar que los presentes se abalanzaran sobre él para obtener un autógrafo o simplemente estrechar su mano. Algunos le entregaron materiales, videos, cortometrajes, películas, diseños, etc. Los que gustosamente aceptó. Alguien le dijo: “Hey, Spike. We are two short film makers. We have a couple of videos on Youtube”. “And where are the DVDs?” Respondió.

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PS: Lo siento, no tenía los DVDs y no le entregué nada. L Sin embargo, fue una experiencia inolvidable conocer en persona y compartir con uno de los mejores directores que existen en el mundo del cine!

Y acontinuación les dejo el trailer de la película proyectada en el evento. “Do the Right Thing” (Haz lo correcto).

Written by Cristian Hernández

agosto 12, 2009 at 03:08

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Pagando promesa (ger.)

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Le dije a un pana que si no actualizaba el blog, específicamente si no hacía dos entradas para este fin de semana, tendría derecho de insultarme sin que yo pudiera responderle ni defenderme de sus insultos: Suerte ;)

Written by Cristian Hernández

noviembre 1, 2008 at 22:37

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El día de mi fecha

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Atrazado pues, pero almenos no puedo dejar de regalarme un pequeño detalle :)

Y fue el 17 de agosto ;)

Written by Cristian Hernández

septiembre 26, 2008 at 01:16

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4to semestre

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Se va a acabar, muy pronto. Un muy buen semestre con unas muy buenas y bien merecidas notas. Mientras tanto, tengo que decir que los últimos días de junio y lo que va de julio fueron días demasiado trágicos y tristes para mi. Cometí errores, perdí varias cosas, pelee con mucha gente, me tragué mis amargas consecuencias, pero decidí no detenerme por eso… Sólo falta que las próximas horas envie un par de trabajos por mail, y organice y entregue unas fotos. Y la semana que viene presento un pequeño diferido, pero no importa; mañana podré, desde el fin de semana, podré intentar volver a dormir. Si, así mismo: podré intentar volver a dormir… Estoy harto de ver amaneceres sin disfrutarlos…

Ahora, me retiro de las turbias aguas de la Word Wide Web, a vegetar… Le debo muchas horas de sueño, y ya creo q me han empezado a cobrar, y con intereses…

Written by Cristian Hernández

julio 16, 2008 at 02:06

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Los fotógrafos de puente llaguno

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Written by Cristian Hernández

julio 7, 2008 at 00:12

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